Una cosa totalmente extraña que salió de mi mente... en realidad todo lo que sale de mi mente es extraño... pero eso es otro tema.
Quiso negar lo que veía, lo que sentía… se lanzó al vacío…
Oscuro, negro, como la noche ¿Triste? Tal vez… como una flor en invierno se congeló su corazón y permitió que sus alas volaran más allá de las nubes. Giró, giró… y siguió girando, hasta que ya no existían lágrimas ni suspiros que derramar. Y en la nada renació, se afirmó de la cola de un cometa y se permitió volver a la realidad, abrazando con sus frías manos el calor del sol, dejando que por sus venas corriera la luz… la esperanza.
Volvió a creer en los sueños, volvió a creer en la vida, volvió a creer en que tocar las nubes es posible… tenía un motivo para existir: vivir.
Quiso fusionarse con un árbol y ser parte de sus hojas, beber de la tierra y nacer de ella… convertirse en semilla… y volver a nacer…
Ahora derrama nuevamente lágrimas, al ver como la tierra sufre, agoniza… muere… ve como su hermanos se desangran frente a sus ojos sin que pueda hacer algo… ve como es consumido por el fuego… siente como se queda sin aire… siente que todo se ha perdido…